Una carta de poder es un documento de tipo privado de cesión de derechos la cual requiere de un otorgante, un apoderado y dos testigos. Una persona entrega un poder a otra para que lo represente en asuntos legales.

Muchas veces no entendemos la manera correcta en que se debe redactar una carta. Más allá de tener una buena ortografía y un buen sentido de comunicación. Las cartas tienen características únicas de acuerdo a su tipo.

En este caso vamos a explicar el paso a paso de cómo redactar una carta de poder, en la que una persona le permite a otra obrar en su nombre, bajo un documento privado. Parece fácil pero es mejor ir a lo seguro.

Antes de continuar, es importante destacar que las cartas de poder no necesariamente disponen de una estructura similar, pues se diferencian de acuerdo al poder o facultad que se cede a otra persona, además pueden ser simples o notariadas.

Comenzamos por la Fecha: Día en que se redacta la carta, nada tiene que ver con la fecha de vigencia del documento. Si decide redactar una carta ahora mismo, no significa que desde ya ha otorgado poder a otra persona.

Debido a que esto genera confusión entre las personas, se recomiendan dos cosas: redactar una cláusula en la que se explique la fecha desde y hasta el día que es válido el documento, o simplemente escribir desde el inicio el día en que quiere que la carta entre en vigencia.

Ejemplo: Este poder será válido únicamente desde el día 23 de enero del 2021

Nombre del poderdante: La carta comienza con un apartado en la que se suscribe el nombre de la persona que está por ceder sus derechos, es decir, el autor de la carta. El nombre debe estar completo, dos nombres y dos apellidos.

Ejemplo: Sr. José de Jesús Acosta Pérez

En algunos modelos aparecerá la palabra PRESENTE, esto no es otra cosa que la constancia de la presencia de la persona al momento de redactar la carta.

Otorgo o Cedo: El apartado que comienza «Por la presente» el autor debe continuar con la palabra OTORGO, aunque también se puede utilizar la palabra CEDO. Inmediatamente se escribe los nombres y apellidos de quien recibirá el poder.

Ejemplo: Por la presente, otorgo al Sr. Samuel Isaí Contreras López

Las palabras OTORGO y CEDO no necesariamente deben ir en mayúsculas.

Mi: La palabra MI debe ser ubicada en el espacio donde se explica lo que se cede. Ejemplo: Poder amplio, cumplido y bastante para que a MI nombre y representación.

Facultades otorgadas: Como no todas las cartas siguen el mismo patrón, en este párrafo se puede ser más específico sobre las facultades sobre las que el apoderado tendrá acceso. Siempre es recomendable dejar los límites en claro.

Entre las facultades están: Cambio de placas, recoger una identificación, realizar trámites administrativos, representación de juicios.

Sobre este punto en especial, se le suele otorgar a los abogados una carta de poder simple o notariada para representar a su cliente en un juicio.

Espacios vacíos: Una vez que se expongan los poderes o facultades a ceder, en una plantilla preestablecida puede sobrar bastante espacio. En ese sentido, para evitar que el apoderado tenga la oportunidad de añadir nuevos derechos sin el consentimiento de la otra persona, se recomienda trazar rayas dejando el espacio en blanco inutilizable.

Leyenda: Al final de la carta de poder hay una leyenda. Se trata de un texto formal que añade facultades extras al otorgante, eso sí, siempre en su beneficio.

Por ejemplo: Ponga excepciones dilatorias y perentorias.

        Reconozca formas.

        Rinda pruebas.

Nombres y firmas: Para dar por culminada la redacción de la carta, el apoderado debe colocar su nombre completo y su firma donde se especifica ACEPTO EL PODER. Lo mismo debe hacer la persona que cede, así como al inicio del documento, pero en el espacio que indica OTORGANTE, su nombre completo más la firma.

Es importante que la carta cuente con dos testigos para que tenga validez. Se recomienda un testigo por cada parte.

Para validar el documento no se requiere la presencia de los testigos ni el otorgante, en las dependencias. El papel fundamental de este tipo de cartas es el de facilitar las cosas. Pero se deben presentar copias de documentos de identificación para corroborar las firmas.

Para una carta de poder simple, se suele utilizar una plantilla que se consigue habitualmente en una papelería. Mientras que una carta de poder notariada se paga directamente en la notaría, lugar donde se da fe y legalidad para que los documentos tengan validez.

Un poder especial se otorga con el objetivo de que se cumpla una finalidad específica. Es recomendable dar toda la información requerida para delimitar las funciones del poder.

Mientras que el poder general es utilizado, mayormente para casos administrativos, actos de dominio, pleitos y cobranzas. Este tipo de poder incluye pleno uso de las propiedades por parte del apoderado.

Para redactar una carta de poder hay que tener en cuenta todo lo mencionado, sin embargo, también existen características funcionales que no se deben dejar por fuera ya que de ellas depende la base y funcionalidad del poder.

De confianza: El otorgante debe elegir entre las personas de su total y plena confianza para ceder un poder. La persona elegida podrá realizar diferentes actos en su nombre y de equivocarse puede ser catastrófico para su bienestar.

Se recomienda una o varias personas de su estrecha vinculación, ya sean familiares, como padres, hijos, hermanos, cónyuge o pareja, incluso amigos directos.

Revocable: En el momento en que el otorgante pierde la confianza en su apoderado, debe tener la capacidad de revocar el poder otorgado. Se trata de un documento en el que la confianza es la base fundamental.

Lo más recomendable es actuar con rapidez, informando sobre la intención de revocar el poder. Se debe tramitar tal como se hizo el primer documento, es decir, con el mismo notario para asegurar que se cumple la nueva decisión.

Una vez que se redacta la revocación del documento, el apoderado devolverá la carta de poder o romperla para evitar que se siga utilizando, de lo contrario incurre en el delito de perjuicios irreparables y ocasionar graves daños.

Concreta: Ser bien específico, creando reglas concretas que delimiten la capacidad del apoderado. Así se evitan malas interpretaciones o malas actuaciones. Las facultades deben ser muy específicas. Teniendo en cuenta esta característica, el otorgante puede ahorrarse el mal trago de una revocación que pudiera cerrar en malos términos.

Limitada: El otorgante tiene la capacidad de limitar las diferentes facultades cedidas a su apoderado, incluyendo cláusulas que impidan un conflicto de intereses. Se requiere establecer límites.

Completa: En esta se incluye todo lo expuesto. La carta debe contener todos los datos necesarios y específicos, según lo establece la ley, pues de presentarse algún conflicto se presentará como prueba esencial.

Eso quiere decir que el documento debe tener los nombres completos de los involucrados, incluyendo los dos testigos, la fecha correcta y las facultades de poder correctamente redactadas. Además las personas deben firmar de la misma forma en que lo hacen en su documento de identidad.