La carta de poder es un documento legal que es redactado con ciertas especificaciones con el fin de acreditar a algún familiar, amigo, compañero de trabajo, pareja o alguna otra persona de confianza, el poder o la autorización para actuar en nombre de otra persona ante una determinada situación.

Debido a que todos estamos expuestos a que nuestras circunstancias cambien, cada vez se le da más uso a este instrumento.

Puede que un suceso fortuito como una accidente automovilístico termine en un coma, que se descubra una enfermedad terminal o de incapacidad que limite tus facultades o las de un ser querido.

Bajo estos y muchos otros escenarios este tipo de documento se convierte en una opción útil y hasta necesaria.

Teniendo en cuenta todos los factores envueltos puedes crear un poder notarial que sea funcional para todos los involucrados y a la misma vez que garantice que servirá para el propósito deseado y que no se utilice de forma fraudulenta.   

Cómo saber si realmente necesito una Carta de Poder

Conocer los términos es fundamental y no se puede tomar a la ligera pues se trata de un tema delicado donde se está otorgando un poder de algo valioso a otra persona.

En este sentido es importante que sepas en términos legales que a la persona que se le entrega la autorización para la toma de decisiones se le conoce como agente o apoderado legal.

En cuanto a la persona que cede su capacidad de toma de decisión se le da el nombre de director. Esto no quiere decir que la persona que otorga el poder lo pierde por completo o indefinidamente.

Puesto que la función del poder es facilitar ciertas acciones, dicho documento notariado y duradero tiene validez sólo si el principal o director no puede encargarse de todos o partes de sus asuntos durante un periodo determinado.

Dependiendo de las condiciones del director es probable que alguna instancia, bien sea medica o legal, sugiera el uso necesario de un poder notarial.

Si este es creado de forma duradera, entra en vigencia inmediatamente y permite que los recursos del director no se vean truncados y por el contrario puedan ser utilizados en beneficio de este.

Tal documento continuará siendo válido aun cuando la persona que lo solicita ya no cuenta con la capacidad de tomar decisiones. Si aún sigues teniendo dudas sobre el poder “duradero” puedes considerar formular un poder notarial “general”.

Esto solo se mantiene en vigor mientras que la persona que lo otorgó (el directo o principal) conserva su juicio sano o con vida. De lo contrario la carta de poder quedara anulada al instante que el principal queda incapacitado.

Otra opción viable es el poder notarial duradero de primavera. Éste entra en efecto únicamente y en el momento que el director ya no pueda de manera comprobable, tomar sus propias decisiones.

En otras palabras, es necesario demostrar que el director se encuentra en un estado incapaz sobre la toma de decisiones y que tal proceso se realice antes que el poder de abogado entre en acción.

Como se puede ver, en el ámbito de la salud este poder puede jugar un papel importante. Cuando se crea este documento de forma duradera para el cuidado de la salud se garantiza que el director reciba toda la ayuda médica cuando éste ya no pueda decidir por sí mismo.

Mediante tal poder, se le otorga al agente todos los derechos para la toma de decisiones médicas que van desde chequeos hasta la realización de cirugías. Pero como conocemos la seriedad del tema de la salud, por lo general en este tipo de situaciones la carta de poder va acompañada de un testamento vital.

Ahora bien, la salud no es la única que se ve beneficiada de este tipo de poder. Puedes crear cuantos quieras y necesites. Cuando se sufre algún imprevisto, las finanzas también son un tema que abordar.

Por ello, otorgar poder notarial duradero para las finanzas permitirá al agente tomar el control por un tiempo sobre los recursos del principal y realizar el manejo de todo lo que involucra como lo es desde abrir correos hasta declarar impuestos.

Según sean las circunstancias e incluso el nivel de confianza hacia el agente que elijas, también se puede redactar un documento notarial más abarcador y duradero que amplíe los derechos otorgando el poder tanto para el manejo de la salud como de las finanzas a un solo agente.

Qué hacer para obtener una carta de poder

¿Qué pasa si no eres tú quien va otorgar un poder, si no que por el contrario eres tú u otra persona quien requiere el poder?

La manera idónea de adquirir dicho poder es hablando de forma clara, sencilla y honesta con la persona que necesita entregar sus derechos sobre la toma de decisiones.

A modo de ejemplo, supongamos que se trata de un ser querido con una enfermedad terminal. Se sabe que al cabo de un tiempo llegará a la etapa donde no estará en capacidad de efectuar decisiones médicas o financieras.  Por lo tanto, es importante llegar a algún acuerdo con la persona (director).

Sin embargo, aunque un poder notarial sea muy necesario siempre será imperante que este se decida y entregue de forma voluntaria.

Para lograr tal objetivo el paso principal es hablarlo de forma franca y con tacto a tu ser querido, haciéndole saber que te preocupas por él y que tal documento va en pro de sus intereses, ósea del director, y no del agente que en este caso serías tú.

Por ello, asegúrate de transmitir tal confianza explicándole de manera detallada los diferentes tipos de poder, su uso y sus implicaciones. Es necesario que la persona entienda lo que está firmando y sobre todo que se especifique cuales son las decisiones que se tomarán por él.

Parámetros para la realización un poder notarial

La carta de poder no es un documento que se crea y entrega a la ligera y sin responsabilidad. Para que alguien otorgue un poder, este debe estar en su sano juicio a la hora de crearlo y entregarlo.

En caso de que el principal no esté saludable mentalmente pero ya te ha entregado un poder registrado en un Testamento en vida, no será necesario la exigencia de un poder notarial.

Pero ¿Qué pasa si tu ser querido no está en juicio sano y tampoco ha otorgado algún poder? Existen estatutos pensado en estos escenarios. Ante este caso, dependiendo del país, lo más seguro es que necesites que se te acredite como tutor.

Para esto debes realizar el proceso correspondiente el cual implica dirigirse al juzgado y solicitar que se te nombre tutor o conservador.

Una vez que los juzgados corroboren y determinen la condición de tu ser querido, la instancia lo declarara legalmente incompetente por la Ley, por considerar que no esta apto para realizar sus propios asuntos y necesidades.

Declarado esto, el siguiente paso es ir al ayuntamiento o corte correspondiente al distrito donde vive tu ser querido quienes finalmente se encargarán de darte el sí o el no sobre la tutela.

La respuesta dependerá del resultado de la evaluación que ellos realicen a ti como tutor, es decir, si cumples con los requisitos para ser tutor y si tu ser querido en realidad no está en capacidad de cuidar de sí mismo.

Al obtener la tutela o curatela de tu ser querido ya estarás en capacidad de encargarte de los asuntos correspondientes al principal.

Otras razones para conceder un poder notarial

Aunque la salud suele ser una de las razones principales, el poder notarial no se limita únicamente a ello. Existen poderes que se crean como medida de precaución.

Por ejemplo, una persona que ya está envejeciendo puede ser preventivo y otorgar un poder para que otra persona de su confianza maneje sus finanzas personales por un corto o largo periodo de tiempo según el acuerdo llegado.

Otro motivo válido para emitir un poder puede ser dentro del núcleo familiar. Un padre puede valerse de dicho documento para que su hijo lo ayude con la carga laboral o familiar y esté administrar las finanzas hasta cierto punto.

Este mecanismo ha servido incluso para que muchos empresarios que no logran manejar de forma correcta sus finanzas, decidan otorgar a un agente más calificado el control principal sobre sus recursos monetarios.

Cómo ayudar a que el director elija bien

Sea que el poder se te entregue a ti o a otra persona las expectativas deben estar bien especificadas y que la confianza sea mutua.

Aunque parezca insignificante, si tu eres quien va a otorgar el poder debes de considerar los antecedentes del agente lo que incluye su religión, estilo de vida y con valores en común. De esta manera hay más garantías de que el agente tome las decisiones en funcion a tus deseos y especificaciones y no bajo sus criterios personales.

En el caso del agente, éste debe ser honesto y estar claro en la responsabilidad de sus funciones una vez que el poder entre en vigencia. Para ello, tome en cuenta su propio estado de salud, la edad e incluso si vive retirado del director.

Recomendaciones

Por último, pero no menos importante, asegúrese cuales son los requisitos y procedimientos de su país. De ser necesario, no dude en buscar la orientación de un abogado.

Si no tienes idea de cómo redactar el documento, puedes valerte de los formularios emitidos por tu estado para usarlos como referencia y crear un documento adecuado.

Otra opción fácil y super útil, es el uso de plantillas que se pueden encontrar en portales como este que brindan variedad de formatos y que son totalmente gratuitas.